Acabo de llegar a casa, he comido y he vomitado instantes después. Todo se debe a que, mientras me deleitaba con deliciosos manjares, he visto en la TV a un tío cuyas declaraciones han hecho que se me revuelva el estómago. El "personaje" en cuestión es Salvador Sostres, un colaborador de El Mundo, que asistía al programa "Alto y Claro" de Telemadrid.

No se sabe cómo, pero se han filtrado la conversación que mantenía con la moderadora del programa mientras estaban en el intermedio. Os dejo aquí el fragmento de la conversación que comenzó con el sexo con jóvenes:
"Y especialmente claro, las mujeres cuando tienen una edad porque todo cae, pero las chicas jóvenes de 17, 18, 19… que es ahí donde está la tensión de la carne y ese punto mágico".
San Sebastián le mira y entonces presentadora y tertuliano tienen la siguiente conversación:
Sostres: "Isabel perdona, no me mires con esa cara de asco, Dragó se pasó con lo de los 13 años".
San Sebastián: " Te veo yo acercándote a mi hija y te mato".
Sostres: ¿Cuántos tiene?
San Sebastián: 23.
Sostres: Muy mayor, demasiado mayor ya.
San Sebastián: Te mato (…)
Sostres: ¿Sabes, la auténtica cosa esta casi virginal, que aún no huelen a ácido úrico, que están limpias? Que tienen olor a santidad, sabes, que parecen lionesas de crema, dulces (…) de estos pelos del primer rasurado, que aún no pican (…)".
San Sebastián: "Salvador que te calles, estás enfermo. Bea, que se jodan, no damos el desfile".
La cosa no quedó ahí. La moderadora se percató de que el público estaba compuesto por niños (de colegios de Cataluña, Cádiz y Marruecos) y se lo hizo saber. El "hombre" no se quedó agusto relatando sus preferencias sexuales, sino que además relató con jocosidad que aquello parecía una ONG. Mientras continuaba con su tema, San Sebastián tuvo que recordarle de nuevo que había niños, a lo que él respondió:
"Da igual, son de Rabat, allí ya van sueltas"
Pero qué íbamos a esperar, de un hombre que ya nos deleitó con una dedicación en su columna de opinión en el Avui. Os dejo el texto completo:
LIRIO ENTRE CARDOS - Salvador Sostres - "Las lesbianas"
El lesbianismo no existe, es sólo una fantasía de los hombres. Cuando una mujer sumerge la cabeza en la entrepierna de otra mujer no lo hace por el placer que sentiran ninguna de las dos, sino pensando en excitar a un hombre que no han podido seducir. El lesbianismo parte siempre de una frustración. Lo que dos mujeres tienen en la cabeza en esta fabulosa escena sexual es un hombre cada una, inalcanzable o simplemente imbécil, que no las supo tratar, comprender. Existe el amor entre dos mujeres, como entre dos hombres que se van a la cama juntos o no. Pero cuando Dennis Cooper afirma, después de relatar una sesión de sexo con otro chico, que entonces, a los dieciseis, se percató de su homosexualiadad, esta haciendo una declaración de principios redonda, completa. Existen hombres que piensan sólo en hombres y que sienten placer sólo con hombres. Un chico que a los dieciseis se da cuenta de su homosexualidad es feliz con una gran polla en la boca: es la estampa de su felicidad. Pero la mujer de la cabeza sumergida entre las piernas de la otra no lo hace en un acto de felicidad sino de nostalgia.
Mirarlas ahora: ¿que es sino nostalgia de ese gran vibrador? ¿Y que hay de esos dos o tres dedos que estan a punto de ser introducidos? La mujer que sumerge la cabeza espera que el hombre en el que realmente está pensando irrumpa de repente en la habitación se excite viendo el panorama. Las lesbianas, que en esencia no existen, de tanto necesitar a su hombre le dedican la sumisión más humillante de todas: ya que no me excito yo, que te excite la situación; aunque no estés allí haré lo que si estuvieras te gustaría verme hacer.
Mientras en silencio siguen soñando que las embista la gran polla del hombre deseado, en público proclaman su odio a la masculinidad, ellas que tanto lo son: a fuerza de desear el hombre que no llega, acaban imitándolo.
Qué mente. Después soy yo la enferma.
Nota mental.- Edito porque acabo de ver que Hormiga ya se había indignado antes que yo y ha incluído un vídeo del momento en su blog, que desde luego, no tiene desperdicio.