¿¡Pero qué mierda de titular es éste!?

Os reproduzco parte del texto aparecido en el diario ABC (texto íntegro aquí) el 30/01/09. La coalición roji-verde designará a Johanna Sigurdardottir como primera ministra provisional hasta que se celebren las elecciones la próxima primavera. Casada con una mujer, y con dos hijos, es una de las políticas más populares.
Islandia podrá convertirse la semana que viene en el país «arcoiris». Y no precisamente porque su colapso económico -que ha sumido en una crisis sin precedentes a la encantada isla del Atlántico Norte- vea la luz tras la «tormenta perfecta», que dijera Putin. Será porque por primera vez en la historia una persona que reconoce abiertamente su condición homosexual tomará las riendas del gobierno de un país, aunque sea de modo provisional y hasta las próximas elecciones parlamentarias, que se celebrarán la próxima primavera.
Con dos hijos de su anterior matrimonio, socialdemócrta, 66 años, casada con una mujer desde 2002, ex azafata de las aerolíneas islandesas Loftleidir, ministra durante ocho años (1987-1994) de Asuntos Sociales, y unas de las políticas más populares de la «Tierra de los Hielos». Ése es el perfil de Johanna Sigurdardottir, quien con probabilidad será designada por la nueva coalición roji-verde (Alianza Socialdemócrata y el hasta ahora partido opositor de la Izquierda-Verde) como nueva primera ministra.
La coalición negociaba ayer los últimos flecos de su pacto tras la dimisión, el pasado lunes, del primer ministro conservador Geir Haarde, quien se vio obligado a dimitir tras los graves disturbios ocasionados en protesta por la crisis económica que derribó el castillo de naipes del que era el sexto Estado más rico del mundo.
Hasta ahora el conservador «Självständighetspartiet» (Partido de la Independencia) había estado ligado siempre al Gobierno desde que esta joven nación se independizase de Dinamarca en 1944.
Me encanta especialmente este párrafo:
Un buen día, sin una pizca de rubor, Sigurdardottir salió abiertamente del armario en el Parlamento: «Soy lesbiana y me voy a casar». Ahora los responsables del protocolo echan humo para ver cómo solventarán algunos contratiempos mientras el país espera el otro «arcoiris», el económico.
Y bueno, en los comentarios (tampoco hay que olvidar qué tipo de personas leen este periódico) encontramos testimonios espeluznantes:
"Sin ánimos de insultar a nadie, pero el lesbianismo y la homosexualidad son nefastos para la sociedad. Obviamente se debe respetar y tratar con caridad a las personas que sufren esos transtornos. Pero la comunidad europea comete errores realmente infantiles, como por ejemplo islandia al otorgarle un pusto público alto a una lesbiana convicta y confesa."
Yo lo flipo.Para empezar, destacar la orientación sexual de esta señora en el titular es elevar la misma a rango de noticia. Podríamos poner también que un feo lidera un país o que el presidente de otro estado es bajito, en grandes titulares. De hecho, en nuestro país hemos sufrido durante 8 años a uno que tenía las dos cosas y no he visto ningún diario que señalara estos aspectos en sus titulares.
Imagino que este periódico tiene que titular esa noticia así porque si no, al promedio de sus lectores no les llamaría la atención esta noticia: mujer y además lesbiana en el poder en un país desarrollado. ¡Dónde vamos a llegar!
Y por supuesto, no entiendo donde está el problema. Digo yo que estamos de acuerdo en que lo que menos importa es el sexo o la orientación sexual de la señora, sino que consiga sacar a su país de la crísis. Claro, que teniendo en cuenta que el país está al borde de la bancarrota gracias a políticos de sexo masculino y de orientación heterosexual, a lo mejor la cosa tiene su importancia, jijiji...
Para los que no lo saben, Islandia es uno de los países más tolerantes en materia sexual, como demuestra el hecho de que ya en 1940 se anularan todas las leyes que discriminaban a homosexuales. Así que lo que llama la atención fuera de Islandia, el hecho de que una mujer lesbiana asuma la jefatura de Gobierno, no lo es en absoluto en esta isla, donde lo que cuenta es que Sigurdardottir es "la política más respetada y digna de confianza del país", como escribe el diario 'The Huffington Post'.
La explosión de la burbuja financiera ha alimentado su popularidad y muchos islandeses consideran que es la única política que se ocupa del "ciudadano de a pie". En un sondeo realizado el pasado mes de diciembre, el 73 por ciento de los islandeses se mostraron satisfechos con su trabajo al frente del Ministerio de Asuntos Sociales.
El caso es que Islandia cuenta ya con la primera jefa de Gobierno del mundo abiertamente lesbiana y, en general, con la primera persona abiertamente homosexual que dirige un país. Y digo “abiertamente” porque, quién sabe cuántos mandatarios habrán estado o estarán en el armario…